viernes, 31 de agosto de 2007

1991 - Casal: Tino Casal muerto en accidente de tráfico

“Tino Casal contaba 41 años de edad y al día siguiente del tráfico accidente iba a presentar un álbum recopilatorio de todos sus éxitos”
“Su vehículo chocó contra una farola cuando volvía de una fiesta”

El cantante Tino Casal falleció a primera hora de la mañana del pasado domingo 22, en la carretera de Castilla, en Madrid, al chocar el vehículo en el que viajaba contra una farola. El cantante regresaba con un grupo de amigos de una fiesta y parece ser que el coche, un Opel Corsa, derrapó en una curva y se salió de la carretera, yendo a estrellarse violentamente contra una farola del alumbrado público. Los acompañantes de Tino Casal resultaron heridos de diversa consideración.

A las pocas hora de conocerse la noticia todo el pop español estaba consternado, Tino Casal perdió la vida en el acto, a cause del fuerte impacto del vehículo en el que viajaba contra una farola. En el automóvil también viajaban Gonzalo García Villanueva, de 28 años, quien precisamente conducía el coche; Manuel Camino Alcón y el pintor Antonio Gómez Villatoro, todos ellos resultaron heridos.

La familia de Tino Casal no pudo desplazarse desde Asturias, donde residen, a Madrid hasta el día siguiente de la trágica accidente. El cadáver del cantante quedó depositado en el Instituto Anatómico Forense, lugar al que acudieron numerosos amigos para dar el último adiós a Casal. Massiel se encontraba muy afectada por la noticia, al igual que Julian Ruiz, productor de muchos de sus discos. Luis Cobos, Paco Clavel, Micky o Caco Senante, entre otros muchos rostros conocidos, que no podían ocultar su dolor por el triste suceso.

Enterrado en su Asturias natal

Tino Casal contaba 41 años en el momento de su muerte. Había nacido en Tudela-Veguin (Asturias) y era el menor de tres hermanos. Sus hermanas mayores, Conchita y Maite, viajaron desde Asturias a Madrid para hacerse cargo de los restos de su hermano, ya que los padres de Tino no pudieron hacerlo dada su avanzada edad. Tino Casal fue enterrado en su Asturias natal, en el panteón familiar.

La muerte llegó al cantante en un momento en que muchos proyectos iban a hacerse realidad. Justo un día después del fatídico accidente iba a presentarse en Madrid un álbum con la recopilación de sus mayores éxitos.

Descendiente del “glam”

El cantante dio sus primeros pasos en la música con un grupo asturiano, Los Archiduques. Posteriormente viajó a Londres atraído por la corriente del “glam” que lideraba el carismatico David Bowie. En la capital británica se relacionó con nombres como John Miles, Brian Ferry y el propio David Bowie.

A su regreso a España inició su carrera como cantante solista. Su primer éxito fue “champú de huevo” al que siguieron “Chico estupido”, “Embrujada” y, especialmente una muy lograda versión del celebre “Eloise” que grabó en español acompañado de la Royal Philarmonic Orchestra de Londres. Fue productor de grupos como Tacones y Obús.

Sobrevivió “de milagro” a una necrosis

Tino Casal mantuvo un duro pulso con la muerte hace unos años cuando le fue diagnosticada una enfermedad hepático-renal que se complicó y desembocó en una necrosis en ambas caderas. Durante unos años fue sometido a complicadas intervenciones quirúrgicas y se vio postergado a una silla de ruedas.

“Todo empezó con un esguince”, recordaba Tino Casal, “que tuve durante una actuación en Valencia. Me dijeron que debía guardar dos meses de reposo, pero no hice caso, ya que estábamos en plena gira y no podía dejar colgada a la gente que estaba conmigo. Como tenia muchos dolores me fui automedicando hasta que llegó un momento en que el dolor no me dejaba vivir. Fui al hospital para que me revisaran la pierna y me dijeron que estaba al borde de la muerte. Con el tiempo me di cuenta de que estaba vivo de milagro”.

El cantante ingresó en el hospital el 29 de Agosto de 1985. Después de 19 días en la UVI, sin comer ni beber, “llegaron a darme la extremaunción”. Un proceso infeccioso de origen y naturaleza desconocidos hicieron pensar en un principio que se trataba de Sida, diagnóstico que se descartó posteriormente. Llegaron a sacarle hasta cuatro litros de líquido infeccioso de su pierna izquierda.

Tras una larga convalecencia el cantante reapareció en 1988 con “Lagrimas de Cocodrilo” y un bastón que no necesitaba, pero que “me daba seguridad” decía.

La fama le llegó de la mano de la música, pero Tino Casal cultivó otras facetas del arte, como la pintura, el diseño y la decoración. El cantante, que siempre había manifestado que necesitaba estar en movimiento, se refugió en la pintura durante los largos años que duró la convalecencia de su enfermedad.

Un artista polifacético y algo extravagante

La ropa que lucia, tanto en sus apariciones en público como en su vida privada estaba diseñada por el mismo. Con su cada vez mas sofisticado estilo, el “look” del cantante asturiano podía gustar o no, pero en cualquier caso jamás pasaba desapercibido.

El gusto por lo barroco y lo kistch también quedaba reflejado en la decoración de su domicilio y en las portadas de sus discos.

Estas extravagancias en su imagen contrastaban con el concepto que el cantante tenía en otros aspectos de la vida, como por ejemplo la familia y la tierra. Aunque residía en Madrid, siempre manifestó un gran apego por su tierra, Asturias. El amor hacía su madre y el que sentía hacia la única novia que se le conoció –una profesora de Filología Inglesa llamada Pepa y con la que mantuvo mas de 15 años de relaciones formales- le llevaron a declarar en alguna ocasión que deseaba casarse y “y tener muchos hijos”.

No le gustaba madrugar, “hasta las 3 de la tarde no me entero de nada”, solía decir, y vivía fundamentalmente de noche.

Pronto – Septiembre de 1991