lunes, 20 de agosto de 2007

1981 - Casal: La música estética - Noviembre 1981

Antes se llamaba Tino Casal, ahora se llama simplemente Casal. Antes, hasta hace muy poco, era un sujeto archiconocido en varios mundos diferentes: un interesante pintor (ha ganado mucho dinero, dicen, con sus cuadros), un peculiar diseñador de modas, de colecciones exclusivas de modistas famosos, un brillante productor (dos buenos ejemplos pueden ser “Tacones” y “Obús” y, en resumen, uno de los tipos mas interesantes del “arte pop” del país. Pero Casal, era y es, sobre todo y por encima de todo, un músico, un músico igualmente brillante. Puede decirse que el ago asícomo un David Bowie a la española, un individuo con estética propia, creador en constante evolución, buscador de efectos, tanto sonoros como visuales. Casal decidió un buen dí meterse de lleno en la música, como cantante y compositor, pero esta vez (porque ya estuvo antes) a lo grande, a lo total definitivamente. El lanzamiento de este “extraño ser” se ha preparado a conciencia durante meses, la grabación de su ábum, producido por Julián Ruiz, ha sido una verdadera obra de artesanía sobre una mesa de mezclas, la preparación de su imagen en cambio, no ha hecho falta, porque esa imagen, esta extraña imagen de ente de otra galaxia, estaba ahí desde antes. Casal es un individuo que sale a la calle y no es que llame la atención, es que para el tráfico. Casal no lleva el pelo así o la ropa de esa forma sólo en sus actuaciones sino para ir a la frutería, al dentista o al fútbol. Casal es algo así como la bomba

Por fin, la revolución del “pop” de aquí
El “David Bowie” español ha sido productor de “Obús” y “Tacones”
Su álbum “Neocasal es una sorprendente “bomba” renovadora

Ha luchado lo suyo este hombre para llegar a donde está y hay que decir que está ahí con todo merecimiento. No es un invento, no es una figurilla preparada por una discográfica para exprimir una moda unos meses y luego evaporarse. Es un músico, y es lo que ha demostrado en su primer álbum. Adora los instrumentos electrónicos (especialmente el vocoder) y los emplea para todo, pero puede mezclarlos con cualquier extraña guitarra japonesa; su música es extraordinariamente equilibrada, estética, medida, donde se notan perfectamente las influencias del “pop” británico al americano o incluso hasta del “heavy metal”; pero son influencias perfectamente asimiladas, adoptadas solo en su parte buena. Y Casal, así, ha creado su propio sonido, que no es “pop”, ni “tecno”, ni “rock”, ni “neorromántico”. Casal es sorprendente porque sorprendente es su producto. Y es quizá el mas grande e importante paso dado en el “pop” (ojo, el “pop”, no el “rock”) español en los últimos quince años. Por fin hay alguien que inventa algo y lo hace bien en un mundillo de cantantes horteras, blandos, babosos y polvorientos. Casal ha roto la tapia de la mediocridad en nuestro “pop” con este álbum llamado “Neocasal”. Esperemos ahora que la gente sepa pasar por el agujero que él abrió. Y que buena falta hacía.

Idea Dominical (Ya) – 22 de Noviembre 1981