miércoles, 22 de agosto de 2007

1988 - Casal: El gran retorno – Abril 1988

Casal ha vuelto con un nuevo trabajo titulado “Lagrimas de cocodrilo”. Estuvo en Valencia en directo en el programa matinal de los domingos “El gran musical”, emitido en cadena para toda España por la SER, y allí contó a todos sus amigos que estaba feliz de volver y ver que todo el mundo seguía acordándose de él. Y es que han pasado tres años desde que grabara su último trabajo titulado “Hielo rojo” y Tino no lo ha pasado bien durante todo este tiempo. Los contratiempos físicos y las intervenciones quirúrgicas lo alejaron de los estudios y los escenarios. Pero es momento de olvidar este periodo negro de su vida. Hay que mirar hacia delante y celebrar que “Lagrimas de Cocodrilo”, “Eloise” y Casal estén con nosotros y con mucha fuerza.

Tengo la sensación de volver a empezar y espero olvidar pronto este paréntesis. Sin embargo soy consciente de que tengo acumulada mucha experiencia, lo que me permite afrontar todas las dificultades que pueda encontrar con mas soltura. Tengo las mismas ganas y los mismos sentimientos que hace siete años cuando grabé mi primer álbum “Neocasal” con Julián Ruiz.

Rumores

¿Te molestaban mucho los rumores que rodeaban tu enfermedad?

En España sabemos todos como se funciona y como trata la gente este tipo de temas. Yo resultaba ser un personaje atractivo para este tipo de historias espectaculares relacionadas con esa enfermedad tristemente de moda llamada sida. Incluso llegaron a correr rumores de que había muerto. Se dijo de todo. Lo que realmente no tenía nada que ver con eso. Fue una complicada evolución de una lesión que me hice sobre un escenario, precisamente en Valencia. Empecé a automedicarme y empecé a sentir molestias. La lesión se complicaba hasta el punto de que me descalcifiqué y tuve una necrosis total de la cadera. Se deshizo totalmente la cabeza del fémur. Después tuve problemas con las prótesis…

¿Y el bastón que te acompaña ahora?

Es por una cuestión de seguridad que hasta ahora es lo único que me falta. Ya puedo bailar, saltar, cantar y hacer vida normal. Espero poder dejar el bastón, cuanto antes, en casa.

Reflejos

¿Se refleja de alguna manera el período vivido en las canciones de tu nuevo álbum?

Pienso que es inevitable. La canción que abre el álbum, “Noche de perros” podría ser una de ellas. Está llena de recuerdos, con matices muy personales y especiales. En ella cuento las sensaciones de la primera noche en que salí viendo las luces, la lluvia, la gente, la velocidad del coche, los ruidos que normalmente pasan desapercibidos por nuestros oídos. Era mi primer contacto con la civilización después de pasar mucho tiempo aislado en una habitación, solo en la cama. Creo que al final el mundo se había convertido en otra cosa para mí, en algo que no tenía nada que ver con la realidad, cuando me puse de pie por primera vez, empezaron a asaltarme los recuerdos. Entonces apetece volver a conectar con todo.

Todas la veces que nos hemos encontrado con Tino Casal durante este tiempo de ausencia de la vida pública hemos tenido la satisfacción de constatar que la sonrisa no abandonaba su rostro. Creo recordar que “Eloise” fue uno de los últimos temas que grabasteis en las maratonianas e interminables sesiones de grabación del álbum. No importa si no fue la última pero en cualquier caso ha sido el primer single extraído del álbum. Cuéntanos algo sobre las peculiaridades de la canción...

Es la primera vez que se hace una versión de esta canción en España a pesar de que tuvo mucho éxito en su momento y era habitual hacer versiones en español de los grandes éxitos internacionales. Hice una letra totalmente distinta a la original porque confieso que aquella no quería decir prácticamente nada, una letra llena de doble sentidos y algo desgarrada. Es posible que nadie se atreviera con los medios de la época a hacer una versión de esta canción. Podía ser un buen ejercicio atreverse con ella. Entonces recurrimos a Andrew Powell, arreglista habitual de los trabajos de Alan Parsons. Y fuimos a Londres, a los estudios Abbey Road… Era realmente emocionante sentir a la Philarmonic Orchestra sonando detrás de uno. Estoy realmente contento del resultado final.

¿Hay algún proyecto de volver a actuar en directo?

Por ahora estoy totalmente centrado en la presentación del álbum. Es un trabajo intenso que impide hacer planes o preparar cualquier otra cosa. Radio, televisión, prensa… y los viajes que, además de cansar mucho, quitan más tiempo que nada.

Casal y “Lagrimas de cocodrilo”… Detrás queda un paréntesis que borramos con rabia. Confieso mi admiración y debilidad por la música de este asturiano atípico y diferente. Aunque da igual que sea asturiano… Tino seria distinto a los demás aunque hubiera nacido en el año 2000. Siempre me ha gustado lo que ha hecho y he sentido especial rabia cuando he oído los comentarios de los snobs de siempre que intentaban quitarle mérito a su trabajo y no sentían ningún respeto hacia su obra. ¿perfeccionista? ¿excéntrico? ¿raro? ¿rococó? Si, ¿y quien no lo es? Al fin y al cabo, todo depende del punto de vista. A Casal le debemos algunas de las mejores canciones del pop español de los años 80, una década que va a dejar excelentes temas para la pequeña historia de nuestro maltratado pop. Este cuarto álbum de su carrera, el primero para los más jóvenes, nos devuelve al Casal de los grandes días.

Alberto Vila – El gran musical – Abril 1988