lunes, 25 de agosto de 2008

2007 - Casal: Más allá del embrujo - la maldicion de Tino Casal

La maldición de Tino Casal

Acaba de publicarse la primera biografía de Tino Casal (Tino Casal: más allá del embrujo, Madrid: T&B) y parece que más que histeria colectiva, lo que va a provocar será una tremenda ola de estupefacción. En primer lugar por el yuyu de conocer las labores paranormales que la Virgen del Viso y la de Covadonga, además del pacense Jesús de la Espina, han tenido en la edición de esta obra; por otro lado, entendemos que la revelación del regreso escatológico de Casal (saltándose alocadamente, no sólo a las empresas más cotizadas de comunicación con el más allá, sino incluso al ahora traicionado Fabio McNamara, su médium oficial según él mismo) es sin lugar a dudas la noticia más impactante de las atesoradas por el impagable autor. Es seguro que lo veremos pronto, junto a Casal, en el famoso programa de la cadena Cuatro y muy probablemente se convierta en su mánager ultramundano. Vaticino, uniéndome así al coro de personas de variadas procedencias y contrastado juicio cuyas opiniones son recogidas en la biografía, una reconstrucción de la carrera musical y artística de Tino Casal a través de Gerardo Quintana quien, no cabe duda, conseguirá su retorno a las listas de ventas, la producción de su musical sobre el Fantasma de la Ópera y la necesaria santificación por la Iglesia de Roma.

Dicho esto, hay que reconocer el trabajo realizado por este fan fatal durante tanto tiempo. Ha reunido un archivo personal increíble, ha entrevistado a todo aquel o aquella que se le ha puesto a tiro; ha visitado, estoy convencido, el lugar donde Casal murió y apostaría a que sus lágrimas limpiaron con su pura sinceridad todo el óxido del asfalto de la carretera de Castilla. Sin embargo, pretendiendo levantar la casa de Casal, reuniendo todo lo suyo, persiguiéndolo en todos los detalles, más que un espectáculo hemos obtenido el cuadro de un síndrome de Diógenes. En esta perorata de opiniones del más variado calibre, la única premisa interpretativa se resume en: Casal era un genio. Dicho esto, todo vale, nada se enjuicia. Así, en las pocas ocasiones en que el autor se hace alguna pregunta con respuesta posible, investigable, en este mundo, sólo encuentra: a) una interpretación gratuita, b) Misterio o c) Maldición.

Salvo el periodista Gerardo Quintana nadie puede saber si a Casal le agradaría esta biografía, lo que no tiene sentido es hacer un libro pensando en que le guste a un muerto, o a los vivos que sinceramente lo quisieron. Hacerle justicia a Casal, una manera, sería colocarlo en su sitio: algo que no pasa por comparaciones irresponsables con Dalí, con Warhol, con Bowie o con San Ignacio de Loyola a quien finalmente eché mucho en falta, por cierto (¿no era él también un hombre del Renacimiento?). Si de lo que se trataba era de hacer un libro para fans, hubiera estado más ajustado un blog como este en donde hacer al unísono invocaciones o terapia de grupo. Queriendo ser el guardián se sus esencias, Gerardo Quintana perpetra una nueva forma de la maldición de Casal.

http://practicamenteinconsciente.blogspot.com/2007/11/la-maldicin-de-tino-casal.html - miércoles 28 de noviembre de 2007