domingo, 24 de agosto de 2008

1983 - Casal: Etiqueta negra - reseña

CASAL “ETIQUETA NEGRA”

Publicado por: EMI-ODEON, S.A. (8 34107 2), 1995. – Original de 1983

Formato: CD

Miedo / Etiqueta Negra / Póker para un Perdedor / Los Pájaros / African Chic / Tigre Bengalí / Legal, Ilegal / Azúcar Moreno

La genialidad en la música de los ochenta tenía un nombre, el incomparable y único Tino Casal. Lamentablemente para todos los amantes de la música escrita en español, desde el desgraciado accidente que lo llevó a manos de la Dama Muerte (22 de septiembre de 1991, Aravaca, Madrid), ningún músico español ha recogido el testigo musical por él dejado. Y es que en la historia del arte existen muchos casos en los que, una vez muerto el artista, sus obras quedan como solitarios testigos de una imaginación exclusiva e irrepetible. Sus obras quedan como la única prueba de la existencia de esa especial visión de la vida, una visión que no volverá nunca más a manifestarse, o más bien, a revelarse. ¿Volverá alguna vez a existir un compositor como Mozart? ¿Volverá a existir alguna vez un escultor como Canova? ¿Volverá alguna vez a existir un pintor como Dalí?,… muerto el artista, queda muerta su magia al quedar muerto ese espíritu creativo concreto.

Pero bueno, dejemos de echar la mirada al pasado y pasemos a rendir un merecido tributo a su obra musical, comentando su álbum “Etiqueta Negra” en una incompleta edición publicada en CD en el año 1995, ya que faltarían las canciones “Un minuto más” y la mítica “Embrujada”, incluidas en el LP original publicado en el año 1983. En cambio, esta edición incluye la canción “Tigre Bengalí”, canción que se incluyó en la segunda edición de “Etiqueta Negra” publicada en el año 1984. Pese a todo, cualquiera de estas tres ediciones se ha convertido en disco de coleccionista en vista a la escasa oferta de trabajos musicales de Tino Casal existente en el mercado, y a su gran demanda.

Con “Etiqueta Negra”, Tino Casal da un giro radical a su estilo musical al crear una serie de atmósferas puramente glam que lo llevarán directamente a ser considerado como uno de los artistas más innovadores y revolucionarios dentro de la música de inicios de los ochenta, tanto en su estilo musical como en su inigualable imagen marcadamente barroca. Desde la canción “Embrujada” hasta “Tigre Bengalí”, este disco luce éxito en cada una de sus composiciones, y cada luz de color queda integrado en un arco iris multicolor alegre, mágico y vital. Porque Tino Casal nos habla precisamente de eso mismo, de la vida, de sus mieles y de sus hieles pero desde una visión esperanzadora, madura y aleccionadora. Para Tino Casal, los reveses son lecciones, y las alegrías son momentos para disfrutarlos con una intensidad tal, como si ese momento feliz que está siendo disfrutado, fuera el último plazo concedido antes de nuestra definitiva marcha. Pero bueno, al fin al cabo palabras son palabras, y lo que verdaderamente nos hace identificarnos con su mensaje es su música. Pasemos a escuchar este impresionante disco…

Impresiones Post-Audición:

Empezamos a escuchar la canción “Miedo”, con su embrujo, su evanescencia, su inevitable sensibilidad a la hora de hacernos danzar en un cable suspendido sobre las inmisericordes fieras de nuestros miedos. Tras el miedo, LA CANCIÓN. Sé que suena muy subjetivo, e incluso hasta exagerado, pero desde que escuché por primera vez la canción “Etiqueta Negra”, algo en mi interior me dijo “esa es tu canción, esa canción eres tú”. “Etiqueta Negra” es más que una canción, es una aptitud, una forma de afrontar la vida que nos llevará desde el hedonismo más profundo, a la más oscura cueva del ermitaño. “Etiqueta Negra” es rosado champagne francés (champagne y no cava, por favor) en rituales en honor a Baco, para posteriormente, entrar sonriendo en la más completa oscuridad interior mientras se canta:

“Etiqueta negra
Porque negro es mi color.
Etiqueta negra
Nieve, truene, haga calor,
Etiqueta negra,
Rosado Champagne francés,
Sueño de un viejo gurú,
sobre el Everest,
Porque negro es mi destino,
y no lo puedo evitar.”

“Póker para un Perdedor”, una canción que nos habla de triunfos casi seguros que se nos escaparon de las manos, de cambios de aires, de giros radicales en la vida en busca de ese mundo en donde sentirnos satisfechos. Porque “Póker para un Perdedor” tiene ese aire trágico del perdedor que no se resigna a jugar su última mano perdiendo. En cambio con “Los Pájaros”, el mensaje se vuelve celestial, atmosférico, volátil, cargado de luminosidad y futuro hasta que la pasional e intensa canción “African Chic”, nos cargue con esa energía puramente terrenal que nos hace sentir vivos, que nos hace sentir esa fuerza que nos une al suelo en comunión con la Madre Naturaleza.

Y llegamos a “Tigre Bengalí”, al sudor tras el acto pasional, a la divinización del otro sumergidos de lleno en el centro del placer. “Tigre Bengalí” es una canción tremendamente pasional, sexual, físicamente desbordante y desbordadora por sí misma. Un culto fetichista a la esencia sexual, una ofrenda a la estatua de Eros, un sacrificio a favor de la magia existente en la unión carnal de dos personas. Con “Legal, Ilegal”, la frontera de lo inviolable quedará en manos de la conciencia de cada uno, de las ganas de arriesgarse para satisfacer ese deseo que, tal vez, se encuentra esperándonos al otro lado. Finalmente, y cerrando este excelente álbum, nos encontramos con la canción “Azúcar Moreno”, con sus miradas furtivas, con esas manos que nos invitan a acercarnos, con esas imágenes que nos incitan a traspasarlas, a observar lo que tapan u ocultan. “Azucar Moreno” es definitivamente la canción de la tentación.

El álbum ha terminado, pero me voy a dar el gustazo de volver a escucharlo de nuevo por centésima vez. Solamente Dios sabrá cuántas veces habré escuchado este disco. “Etiqueta Negra”, un álbum imprescindible para los buenos amantes de la música. ¡¡¡Disfrútenlo!!!.

Lux_Atman

http://luxateneamusica.blogspot.com/2007/08/casal-etiqueta-negra-publicado-por-emi.html - domingo, agosto 26, 2007